Toxina Botulínica (Bótox)
Toxina Botulínica (Bótox)
Toxina Botulínica (Bótox)
La toxina botulínica, conocida popularmente como “Botox”, es una sustancia que paraliza o disminuye la función del músculo sobre el que se aplica. De esta forma, se consigue relajar, durante algunos meses, los músculos faciales, previniendo la formación de arrugas y suavizando las existentes, hasta ser casi inapreciables.
Se aplica principalmente en la mitad superior del rostro. Las zonas más habituales son:
- Entrecejo
- Patas de gallo
- Frente
La aplicación de toxina se realiza habitualmente en consulta. Antes del tratamiento, el especialista aplica una pomada anestésica, para evitar que el paciente note molestias asociadas a la inyección. Tras ello, se inyecta la toxina botulínica en pequeñas cantidades, en las zonas del rostro en las que se deseen tratar las arrugas.
La aplicación de toxina botulínica es una técnica segura, realizada por manos expertas.
Tras el tratamiento, es importante seguir estas indicaciones:
No acostarse hasta pasadas 4 horas
- Durante las primeras 24 horas no hacer ejercicio
- No tomar el sol, ni rayos UVA
- No realizar baños de sauna
- No hacerse masajes faciales
Los resultados definitivos se aprecian pasados 4 días y tienen una duración de entre 4 y 6 meses, según el paciente.
