Mamoplastía de Reducción
Mamoplastía de Reducción
¿Qué es una mamoplastía de reducción?
La cirugía de reducción mamaria, o mamoplastía, es un procedimiento quirúrgico para eliminar tejido mamario y remodelar el tejido mamario restante. Si es necesario, también se reducirá la areola (la zona oscura alrededor del pezón). Esta cirugía también puede realizarse para tratar la asimetría mamaria, en la que un pecho es más grande y/o más colgante que el otro.
¿Para quién está recomendada?
La reducción de mamas o mamoplastía de reducción está indicada en aquellas pacientes que, debido al volumen excesivo de sus senos con respecto a su estructura corporal, pueden presentar ciertas molestias físicas como dolor de espalda y cuello causados por el exceso de peso, irritación en la piel debajo de las mamas y problemas respiratorios. Sin descartar las motivaciones psicológicas que derivan de una atención no deseada que la avergüence, especialmente en la adolescencia, el no poder vestir determinadas prendas o realizar ciertas actividades físicas e incluso en ocasiones pudiendo afectar sus relaciones íntimas. La cirugía de reducción de pecho se puede llevar a cabo en todos los casos que la paciente cumpla con los requisitos generales de salud y que las mamas se hayan desarrollado por completo, aunque puede existir ocasiones donde se lleve a cabo antes si se considera necesario. Se recomienda esperar si se tiene pensado amamantar porque podría verse comprometida la lactancia dependiendo la cantidad de tejido a extirpar.
Beneficios
Alivia el dolor causado por el exceso de peso de las mamas
Soluciona problemas respiratorios e irritaciones de la piel
Pronta recuperación
Mejora la autoestima
Tiempo de la intervención
La intervención puede durar entre 2 y 4 horas.
Hospitalización
Por lo general se requiere de 1 a 2 noches de hospitalización.
Recuperación y cuidados
Tras la intervención de reducción mamaria, la paciente tendrá un vendaje que llevará durante la primera semana para ser reemplazado por un sujetador especial tipo deportivo, que permitirá la correcta sujeción de los tejidos. Esta prenda deberá utilizarse durante los primeros 2 meses. Luego de la operación quirúrgica experimentará cansancio. Esto es normal y deberá guardar reposo los primeros días, aunque la recuperación suele ser rápida y se sentirá bien pasados 2 o 3 días pudiendo retomar la actividad moderada en poco tiempo. La reincorporación laboral puede hacerse después de 2 semanas si no supone un esfuerzo físico, levantar o realizar fuerza con los brazos. En caso contrario se podrá retomar la rutina laboral a las 4 semanas aproximadamente. No suele ser un postoperatorio doloroso y el cirujano le recetará analgésicos para que pueda sobrellevar las molestias de los primeros días y antibióticos para prevenir una posible infección, aunque no suele ser frecuente. Las cicatrices tendrán un aspecto inflamado y rojizo los primeros meses, llegando a tener un aspecto blanquecino cerca del año tras la operación. La cicatrización puede verse comprometida en las personas fumadoras, por lo que se aconseja no fumar al menos 3 semanas antes de la intervención y pasado 1 o 2 meses de la misma. Conviene no ejercer presión sobre las mamas y evitar mantener relaciones íntimas durante 1 o 2 semanas para que no se inflamen las incisiones. Se podrá retomar el ejercicio físico pasado 1 o 2 meses, dependiendo de su intensidad.
Resultados
Los resultados de la mamoplastía de reducción suelen ser muy satisfactorios si la paciente tiene unas expectativas realistas, experimentando un inmediato alivio tras la pérdida excesiva de volumen, llegando a perder de 1, 2 o más tallas. Pasarán al menos de 4 a 6 meses para que se puedan apreciar los efectos y hasta 1 año para los resultados definitivos. Las cicatrices, aunque visibles y permanentes, pueden quedar disimuladas con el bikini o sujetador. Llegando a ser cada vez menos visibles con el paso del tiempo, adquiriendo un tono blanquecino y un aspecto definitivo aproximadamente al año tras la intervención.
